lunes, 29 de junio de 2009

Toda repetición no es una ofensa

Ayer EXPRESO publicó un enjundioso artículo en el que el presidente Alan García comenta sobre el momento actual. Fue tal el interés de nuestros lectores que se agotó muy temprano la edición dominical de EXPRESO. Infinidad de llamadas y correos electrónicos recibidos en nuestra Redacción –solicitando ejemplares– nos obligan a reproducir en este número el texto del presidente García titulado: “A la fe de la inmensa mayoría”, esperando de esta manera satisfacer la justa expectativa de nuestros lectores. En su comentario, el jefe de Estado invoca con razón al país a no “caer en el temor”, asegurando que “con más estabilidad política y económica, nuestro país cambiará de manera irreversible a favor de las mayorías, del progreso y de la paz.” Y recuerda a la ciudadanía que el año 2006 “Nuestra nación estuvo a punto de caer en el sendero equivocado que conduce a la pobreza y a la crisis”, refiriéndose a los dos modelos que pugnaran aquel año en las elecciones. “En el 2006, el Perú ganó la batalla –al derrotar el Apra al fundamentalismo nacionalista– pero la guerra continúa. (El país) Escogió por 5 años un camino comprobado para el crecimiento, que fue de 9% en el 2007 y de 9.8% en el 2008…(pero) Ahora vivimos una guerra fría en la que participan gobernantes extranjeros... subsisten grupos “antisistema” que predican el estatismo y aprovechan cualquier queja o reclamo para impulsar la violencia. Dicen que dialogar es que se acepte al pie de la letra lo que ellos imponen aunque sea irracional, buscan muertos para agigantar las noticias... Son una minoría. ¿Cuántos movilizan en todo el país y en todas sus marchas? Un máximo de 50,000 personas... pero hacen noticia cuando 200 impiden el tránsito de una ciudad o toman un puente llamando antes, claro, a un camarógrafo.”

Luego comenta: “¿Cuál es su estrategia? Acumular fuerzas en la primera mitad del gobierno y en la segunda precipitar la caída del sistema, elegir una Constituyente, establecer la reelección, proceder a la estatización de algunas empresas para ilusionar a la gente y luego estatizar el pensamiento y la vida social... Pero no pasarán. Porque la mayoría demócrata y racional es inmensa... (hay que) Actuar, evitar que el monopolio de la movilización y el grito esté en manos de los “antisistema”. Usar más el teléfono y el internet para exponer en las radios y en los blogs sus ideas….”

Precisamente sobre esta última parte del sustancioso artículo presidencial, en más de una ocasión EXPRESO ha demandado al Partido Aprista salir a la calle para encarar a la ultra mendaz y troglodita. El APRA fue siempre un partido de masas, una maquinaria disciplinada que a lo largo de su historia dominó la calle. Entonces, ¿qué les sucede a los apristas? Allí tiene un importante trabajo pendiente el jefe de Estado. La tarea empieza entonces por casa. Es inaceptable que el partido de gobierno no respalde masivamente a su presidente. Recomendamos pues a los seguidores de esta columna –que ayer no pudieron hacerlo– que lean en esta edición el contundente artículo del presidente García.

No hay comentarios:

Publicar un comentario